Una de las características del ejercicio profesional de la Psicología es la confidencialidad de la información manejada, y por lo tanto, la necesidad de mantener el secreto profesional como eje fundamental en la relación con el cliente. El secreto profesional es una obligación deontológica de confidencialidad por parte del psicólogo, manteniendo y protegiendo cualquier información que venga del cliente. Nadie, aparte de psicólogo o del cliente pueden acceder a esta información. A diferencia de otros campos profesionales, el secreto profesional debe mantenerse incluso en un proceso judicial.
La psicología online dispone exactamente de las mismas obligaciones éticas y de secreto profesional que la practica presencial. Existen tres premisas básicas en la práctica terapéutica, independientemente del medio que use y son: responsabilidad, privacidad y uso adecuado de la información. A partir de aquí, el psicólogo debe tomar las medidas necesarias para que se cumplan estas premisas.
El código deontológico del colegio oficial de Psicólogos es la norma establecida en la práctica profesional de la Psicología.